La obra del pintor austriaco Marcus Anton Huber es espontánea, inspirada en flujos libres del pensamiento y en la imaginación subconsciente. Crea según los principios del automatismo psíquico, el método creativo de los surrealistas, y mediante procesos inconscientes, incluso ritualistas, y una liberación completa de los dictados de la razón, “escribe” sus pensamientos y sentimientos como reflejo de su yo interior más profundo.
Su expresión artística sigue una amplia corriente de creación abstracta, principalmente en formas poético-líricas. Trabaja con técnicas de dibujo combinadas, con una frágil red de líneas que se cruzan, diagonales, curvas, cuadrículas y estructuras lineales, que crean una composición rica, incluso onírica. Esta impresión frágil se ve realzada por su uso moderado, en su mayoría monocromo, del color. Huber “dibuja” sobre lienzo y papel hecho a mano, y utiliza carboncillo, tiza, tinta china, cera, temple, diversos pigmentos y encáustica. Le entusiasma el principio del azar y del desorden, y además de su relación con su propio mundo, la magia de las formas geométricas es una fuente de inspiración. Sus obras se crean en ciclos y series monotemáticos.
Milan Lukáč es conocido por su morfología única, su selección específica de materiales y técnicas y, sobre todo, por su capacidad para combinar materia especialmente conformada con diversos objetos metálicos usados, desechados o encontrados, al modo del l´art trouve. Con la poética cruda y las formas bizarras de estos fragmentos compone esculturas llenas de movimiento que flotan, tiemblan y ondulan en el espacio. Trabaja con diversas estructuras, muele, suelda, pule y crea pátinas, empleando virutas y salpicaduras metálicas, el efecto de óxido corten, estructuras inusuales y acentos de color. Son intervenciones artísticas específicas que dan a sus obras un sello de singularidad y autenticidad.
Su expresividad va desde simples abreviaciones de forma hasta ricos esquemas y formas compositivas. Busca inspiración en el mundo infinito de las plantas y, especialmente, de los animales, que a menudo conecta simbólicamente con el mundo de las personas. Un capítulo especial de su obra lo representan las obras figurativas, sobre todo figuras históricas y míticas, reyes, reinas y jinetes. - sugerentes solitarios que evocan diversos paralelos mentales y frágiles metáforas en las que se codifican las historias personales del artista.
Mária Horváthová

Pinturas / Esculturas
Por Mária Horváthová
Abre en 8 días





