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Arte silesiano de los siglos XVI–XIX (primera planta)

Permanente

La galería dedicada al arte silesiano de los siglos XVI al XIX presenta una amplia selección de piezas originarias de ese periodo. Unos cientos de ejemplos de pintura, escultura y artesanía artística silesiana pueden admirarse en orden cronológico y temático. Son especialmente notables los conjuntos de epitafios pintados de los siglos XVI y XVII –renacentistas, manieristas y barrocos–, la escultura religiosa y los cuadros del pintor más distinguido del barroco silesiano, Michael Leopold Willmann. El recorrido por los pasillos de la galería incluye también piezas de artesanía artística histórica (armas, orfebrería, gres silesiano, loza, porcelana, cristalería y gobelinos).

La pintura renacentista está representada por un impresionante epitafio de Nicolaus Jenkwitz, originalmente colocado en la iglesia de Santa Isabel en Breslavia (Wrocław). Fue pintado hacia 1537 para conmemorar al concejal de Breslavia y a su familia. En el centro, Dios aparece representado como un anciano que sostiene un enorme globo terráqueo con el Jardín del Edén señalado en su superficie frontal. Debajo, el artista anónimo pintó las figuras del difunto: Nicolaus Jenkwitz, sus tres esposas y sus hijos. Todos se arrodillan y miran confiadamente hacia arriba en la espera de la Redención. El artista desconocido de Breslavia tomó como modelo el grabado de Lucas Cranach el Viejo, publicado apenas tres años antes del epitafio de Breslavia en la primera edición completa de la Biblia de Lutero (1534).

Una auténtica obra maestra de la pintura en el estilo del manierismo nórdico es El bautismo de Cristo, pintada en 1603 por Bartholomeus Spranger (1546–1611), natural de Amberes. Estaba destinada a ser la pieza central del epitafio de Eva y Simon Hanniwaldt en la iglesia de la Santísima Trinidad de Żórawina, cerca de Breslavia. El pintor, un excelente artista que en aquel momento trabajaba en la corte del emperador Rodolfo II de Habsburgo en Praga, mostró la figura de Cristo de una manera característica del manierismo. El cuerpo está retorcido en una postura casi antinatural, la figura serpentinata. Los refinados colores del cuadro abarcan matices de verde malaquita y gris, mientras que el expresivo juego de sombras y luces contribuye al carácter manierista de esta obra maestra.

Otra valiosa pintura de la exposición es un excelente retrato masculino realizado en 1628 por Bartholomeus Strobel (1591–c. 1647), del destacado patricio de Breslavia Johann Vogt. Un hombre maduro, con bigote y una característica barba puntiaguda, mira con curiosidad al espectador desde el fondo oscuro. El lienzo muestra solo su torso y el escudo de armas que el pintor colocó en la esquina superior derecha. La ropa negra del hombre contrasta con el cuello de encaje blanco que enmarca su rostro.

El rostro del modelo, pintado con realismo, recuerda a muchos visitantes a la estrella del cine estadounidense contemporáneo Robert de Niro. De hecho, el parecido es sorprendente, aunque completamente casual.

Las pinturas de Michael Leopold Willmann (1630–1706), el pintor barroco más distinguido que trabajó en Silesia, pueden verse en algunas de estas salas. El artista nació en Królewiec [Königsberg], realizó en su juventud varios viajes de estudio a Holanda (en Ámsterdam visitó incluso el taller del propio Rembrandt), a Gdansk, Berlín y Praga, y más tarde se estableció en Silesia. Pasó allí el resto de su vida, pintando sobre todo cuadros religiosos encargados por los abades de los monasterios cistercienses de Lubiąż y Krzeszów. El Museo Nacional de Breslavia posee en su colección varias decenas de sus obras, de las cuales solo algunas están expuestas de forma permanente, entre ellas Orfeo entre los animales (c. 1670), que junto con El rapto de Perséfone (c. 1665) representa temas mitológicos. El centro de la primera composición muestra a Orfeo con su arpa, el poeta, cantor y músico mítico que con su arte encantaba a las personas e incluso a la propia Naturaleza. A su alrededor se reúnen animales: un ciervo, un perro, un mono, un leopardo, liebres, un pavo, pavos reales y urracas, que representan todos los continentes…

— National Museum in Wrocław