¿De dónde surgieron los símbolos nacionales polacos y cuál fue su historia? Desde el 29 de septiembre de 2026 hasta el 31 de diciembre de 2027, las respuestas a estas preguntas podrán encontrarse en una nueva exposición temporal en el Museo del Himno Nacional de Będomin, una sede del Museo Nacional de Gdansk, instalado en una antigua casona señorial donde nació Józef Wybicki.
La exposición presenta los símbolos nacionales como un lenguaje vivo de la memoria y como formas que cambiaron con el destino del Estado, pero que nunca perdieron la capacidad de expresar los valores más importantes: la libertad, la dignidad y la continuidad de la tradición. Habla de identidad, orgullo e historia inscritos en los colores nacionales, revela el origen de los signos polacos más antiguos, explica su significado y muestra cómo cambiaron de forma dinámica a lo largo de los siglos. Estos signos sencillos –el Águila Blanca, la escarapela nacional y la bandera blanca y roja– se convirtieron en portadores de las emociones y experiencias de generaciones sucesivas, acompañando momentos de triunfo y derrota, esperanza y resistencia, y al mismo tiempo siguen siendo un espacio en el que cada cual puede encontrar su propia historia.
El corazón de la exposición es una rica colección de representaciones del escudo nacional, que permite seguir la evolución del Águila Blanca a través de numerosas piezas que recuerdan el poder de la dinastía Jagellón, el momento de recuperación de la independencia en 1918 y hasta formas plenamente contemporáneas. Además de las imágenes del escudo, en la exposición se podrán ver numerosas banderas y estandartes que durante siglos unieron a los polacos. Sin embargo, la muestra no se limita a los objetos; también cuenta historias de personas, desde héroes de guerra hasta maestros contemporáneos.
– Entre los objetos más interesantes y conmovedores se encuentra el águila prusiana original, que fue transformada en el escudo polaco justo después de recuperar la independencia, convirtiéndose en un símbolo tangible de la liberación del yugo de las particiones. De gran valor histórico es el brazalete de un combatiente del Levantamiento de Varsovia, santificado por la lucha, y las banderas navales que ondearon en los mástiles del destructor ORP Błyskawica durante las batallas de la Segunda Guerra Mundial y del famoso Dar Pomorza –explica el comisario de la exposición, Przemysław Rey.
El recorrido histórico se completa con testigos de los tiempos recientes, entre ellos las banderas que acompañaron a las tropas polacas durante la misión en Irak, o la bandera que ondeó sobre la Estación Polar Polaca que lleva el nombre de Henryk Arctowski. Cada objeto de la exposición tiene una historia única.
– Con esta exposición queremos recordar que la verdadera fuerza de los símbolos nacionales no reside en su forma material, sino en su capacidad para construir comunidad. Son símbolos que pueden unir por encima de las diferencias de edad, opiniones y experiencias, creando un espacio en el que la palabra «nosotros» se vuelve más importante que lo que nos divide –añade Małgorzata Gańska, comisaria de la exposición.
El Museo del Himno Nacional se creó en 1978 en la antigua casona señorial donde en 1747 nació el autor del himno polaco, Józef Wybicki. Reúne objetos relacionados con Józef Wybicki y su época, así como pinturas, grabados, militaria, música patriótica y recuerdos históricos de los siglos XIX y XX que documentan la historia del «Mazurek Dąbrowskiego». También se ocupa de la historia de los demás símbolos nacionales y de las normas para su uso. En él pueden visitarse dos exposiciones permanentes: «Józef Wybicki y su tiempo» y «Las vicisitudes del Mazurek Dąbrowskiego». Se encuentra en la localidad de Będomin, a unos 8 km de Kościerzyna.

Símbolos de libertad
Por Przemysław Rey, Małgorzata Gańska
Desde el 29 sept 2027





