
Mito y realidad: el arte militar en la era de la reina Victoria
Sobre la exposición
· Ver originalDescubra más de 100 obras de arte inspiradoras, entre ellas pinturas, cuadernos de bocetos y miniaturas, de las colecciones del National Army Museum, además de importantes préstamos de la Royal Collections Trust y la National Portrait Gallery.
Durante el reinado de la reina Victoria, el arte militar tuvo un enorme impacto en el público británico. La demanda de noticias de todo el mundo creó un nuevo negocio de corresponsalía de guerra, con informes enviados directamente desde el campo de batalla.
En una época en la que la fotografía todavía era nueva, se encargó a los artistas que informaran y dibujaran escenas del frente.
Imágenes de la guerra
El ejército británico ya no se representaba únicamente a través de sus generales y líderes. En cambio, los pintores militares evocaban a los soldados corrientes y sus experiencias, desempeñando un papel fundamental para satisfacer este apetito de información precisa y actualizada.
Junto con la proliferación de imágenes realistas de la guerra que aparecían en la prensa, el arte militar se exhibía en exposiciones que atraían a multitudes enormes. Asimismo, las estampas asequibles y las publicaciones ilustradas podían encontrarse en hogares de todo el país.
El creciente aprecio y empatía por las penurias que sufrían los soldados, reflejados ahora en el arte de la época, dieron lugar a una serie de reformas militares. Sin embargo, las escenas de batalla idealizadas y los retratos heroicos de la élite del Ejército –una forma temprana de propaganda y de «noticias falsas»– siguieron cumpliendo una función: inspirar el orgullo nacional y mantener el apoyo público a las campañas militares en curso.
Una perspectiva renovada
Con obras que no se veían en público desde hacía una generación, esta gran exposición aporta una mirada nueva a un período vital de la historia del arte.
Abarcando casi un siglo de arte militar, la exposición otorga protagonismo a pinturas y bocetos de Lady Butler, la principal pintora de batallas de su época. Su principio rector de pintar no para la «gloria de la guerra», sino para retratar su «patetismo y heroísmo», demuestra la evolución estilística que puede apreciarse en las obras expuestas.
Una serie de eventos públicos y narraciones digitales que la acompañan explorará con más detalle los temas de la exposición.

