
El agua primordial
Sobre la exposición
Bañada a lo largo y ancho por los dos únicos ríos conocidos del paraíso bíblico, cuya importancia y peligrosidad pudieron inspirar el mito del Diluvio, la antigua Mesopotamia fue también la tierra donde se inventó y desarrolló por primera vez la irrigación.Estas primeras tentativas de controlar el agua por parte del ser humano, mediante la transformación artificial de su entorno natural, propiciaron la invención y el desarrollo de las primeras obras hidráulicas conocidas: canales, puentes, acueductos, redes de canalización, lagos artificiales, etc. Dichas infraestructuras transformaron profundamente el territorio y la vida de sus habitantes, con ventajas e inconvenientes que el tiempo acabaría mostrando. Basándose exclusivamente en obras procedentes de la colección del Louvre, cuya riqueza ha hecho posible este proyecto, la exposición se desarrolla a lo largo de las salas del Departamento de Antigüedades Orientales, con el fin de ofrecer una nueva mirada sobre la colección, a través del prisma del agua y de lecciones medioambientales de ayer y de hoy.



