El hombre – el instrumento – la música

Permanente

El Museo Checo de la Música presenta a los visitantes los instrumentos musicales como testimonios de la destreza artesanal y artística y como el mediador fundamental entre el hombre y la música.

La exposición está dividida en secciones dedicadas a los distintos tipos de instrumentos musicales. El visitante recorre sucesivamente las salas dedicadas a los instrumentos de teclado, cuerda y viento.

Se exponen obras de importantes constructores de instrumentos y, junto a las obras de constructores checos, como los de la famosa familia de luthiers Špidlen, se pueden ver violines con incrustaciones del mundialmente conocido luthier italiano Nicola Amati. Salas separadas están dedicadas a los instrumentos de música folclórica, a los autómatas musicales y también a una colección única de instrumentos de la llamada banda de Rosenberg del siglo XVI. Entre las piezas excepcionales se encuentra un fortepiano de martillos del taller de Franz Xaver Christoph, que Wolfgang Amadeus Mozart tocó en 1787 durante su primera visita a Praga en su actuación pública en el Ústav šlechtičen na Novém Městě pražském.

Entre las curiosidades de la exposición se encuentran las armónicas de cristal –instrumentos de moda de finales del siglo XVIII y principios del XIX–, un piano de cuarto de tono fabricado en los años 30 del siglo XX por la empresa August Förster a iniciativa del compositor Alois Hába, así como una colección de instrumentos de Josef Šediva, los llamados šedifones –instrumentos de viento-metal de „doble cabeza“ que a principios del siglo XX se hicieron populares en las bandas militares rusas.

En la sala titulada „Música bajo la corriente“ no solo aprenderá cómo la electricidad se incorporó a los instrumentos musicales, sino que también podrá probar algunos de los instrumentos expuestos. Una curiosidad es, por ejemplo, el theremin, que se toca sin tener que tocarlo.

National Museum