Los dioramas son un clásico en la presentación museística. Con gran habilidad artística, permiten escenificar paisajes y sus seres vivos de forma realista en una representación tridimensional. Los dioramas bien hechos transportan literalmente al espectador a la escena.
El pintor académico Wolfgang Grassberger, pionero en la construcción de dioramas, ha contribuido a dar forma al Haus der Natur durante muchas décadas. Su sucesor, Georg Klingersberger, combina y amplía hoy esta arte con las técnicas modernas del diseño museístico de forma cuidadosa.
Quien recorra el museo con atención, encontrará ejemplos de estas vitrinas especiales por todas partes. Algunas crean la impresión de gran amplitud en el espacio más pequeño, otras incluso logran ilusiones ópticas con la ayuda de espejos especialmente dispuestos.
Una particularidad son los dioramas que permiten vislumbrar la vida de las personas en el Tíbet tradicional. El más grande de ellos muestra un paisaje junto al río Tsangpo, una familia nómada frente a su tienda de pelo de yak y una tienda principesca.

Hábitats en el diorama
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