En una emocionante yuxtaposición, la gran exposición presenta a los dos pintores figurativos más importantes del siglo XX, Pablo Picasso y Francis Bacon.
Bajo la influencia de Picasso, Bacon decidió convertirse en pintor. Durante toda su vida, lucharía con esta gran figura paterna, y, en última instancia, buscaría superarla. Para la segunda mitad del siglo XX, Bacon quería ser lo que Picasso fue para la primera: cronista de la humanidad en toda su fragmentación. Ambos artistas del siglo situaron la existencia humana en el centro de su universo pictórico. Ambos se ocuparon del cuerpo humano, desgarrado, recompuesto y reinventado con fuerza radical. En sus representaciones distorsionadas, muestran dolor, deseo y vulnerabilidad, y presentan un espejo implacable al alma moderna. Temas como crucifixiones, gritos, corridas de toros, desnudos y las “lágrimas de Eros” revelan para ambos el drama de la vida.
Aunque Picasso no fue influenciado por Bacon, también siguió de cerca su carrera. Alrededor de 70 obras clave de museos internacionales y colecciones privadas ilustran en una confrontación impresionante los puntos en común en la obra de ambos maestros y la importancia de Picasso para la siguiente generación de artistas.
La exposición estará abierta del 18 de septiembre de 2026 al 31 de enero de 2027.

PICASSO – BACON
Abre en 62 días





