En el „apartamento médico“ de la planta baja del edificio, Freud tuvo su consulta de 1896 a 1906. Ahora se exhibe allí la exposición permanente „Pensamientos ocultos de naturaleza visual“ – una presentación de obras seleccionadas de la colección de arte conceptual del Sigmund Freud Museum, que se inició en 1989 con una instalación del artista estadounidense Joseph Kosuth. Doce obras de John Baldessari, Wolfgang Berkowski, Pier Paolo Calzolari, Jessica Diamond, Georg Herold, Susan Hiller, Ilya Kabakov, Joseph Kosuth, Sherrie Levine, Haim Steinbach, Franz West y Heimo Zobernig se exponen en las salas de la „primera“ consulta de Freud.
Las obras de Joseph Kosuth y Heimo Zobernig se exhiben en la antigua sala de espera, que a partir de 1902 sirvió como lugar de reunión para la famosa Sociedad Psicológica del Miércoles: la instalación mural de Kosuth promueve la integración de nuevo material de pensamiento en el ya existente. También en la obra de Zobernig, la similitud estructural entre visión y realidad vuelve a ser el centro de la discusión.
En la veranda se exhiben obras de Wolfgang Berkowski y Sherrie Levine, en las que los hallazgos lingüísticos y objetuales avanzan hasta convertirse en figuras artísticas rectoras. En la sala de tratamiento, donde los pacientes, tumbados en el diván, desarrollaron junto con Freud el procedimiento de la „cura parlante“, los temas centrales del psicoanálisis se incorporan a las investigaciones artísticas: Georg Herold responde a la pregunta „si nuestra moral sexual ‘cultural’ merece los sacrificios que nos impone“ con un ingenio crítico. Steinbach se refiere a las posibilidades de comunicación en el curso de la terapia psicoanalítica y pone en el tapete la „cura parlante“, con un „¡AJÁ!“ en el sentido literal de la palabra. Para John Baldessari, las referencias fotográficas son el punto de partida para representar la afinidad y la discrepancia de lo Un-Heimliche, y Susan Hiller, en su exhaustivo estudio de los archivos del legado de Freud, explora el „conocimiento de lo propio en el otro“. En el centro se expone „Liège“ de Franz West de 1989. Allí, donde probablemente estuvo el diván de Freud, ahora se erige sobre un pedestal blanco su contraparte toscamente soldada, que invita menos a la permanencia que a señalar el carácter instrumental del setting psicoanalítico.
En la habitación donde Freud escribió la Interpretación de los sueños, se encuentra la obra autorreferencial y heterorreferencial de Jessica Diamond „Me Constellation“. Ilya Kabakov –hoy en el lugar donde probablemente estuvo el escritorio de Freud– desarrolla su simbología específica con muebles encontrados: así, el arreglo artístico enfatiza la función original del espacio y la amplía con la historia autobiográfica „El hombre que voló a la imagen“.
En la cocina, por la que se podía abandonar discretamente la consulta una vez terminada la sesión, Pier Paolo Calzolari, con „Avido“ (ital. „Codicia“), nombra el hecho del deseo sexual.
Con su estructura espacial original, que se conserva hasta el día de hoy, no solo se define claramente el „lugar de origen del psicoanálisis“. Hoy en día, además, las obras de arte conceptual presentadas de forma permanente por primera vez contribuyen a los contenidos con los que Freud se ocupó en este lugar: se plantean preguntas sobre la relación entre los géneros, así como la posible discrepancia entre lo vivido y lo recordado o entre la autodeterminación individual y social. La estrecha relación, que se condiciona mutuamente, entre el arte y el entorno se diferencia aquí esencialmente de los criterios del „White Cube“ diseñado neutralmente, tal como se prefiere generalmente para la presentación de arte contemporáneo – ya que las obras de arte que corresponden con el antiguo lugar de trabajo de Freud y todas sus implicaciones históricas se fusionan con su entorno en una unidad efectiva en este lugar.
Concepto: Monika Pessler

Pensamientos ocultos de naturaleza visual
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