
Viena, ciudad muerta
Por Peter Stuiber
Sobre la exposición
· Ver originalHace 50 años, el punk causó un terremoto en Inglaterra, y también en Viena se sintieron sus réplicas con retraso. A partir de 1977 se consolidó una pequeña escena inquieta que, con música brutal y una actitud provocadora, puso en alerta al conservadurismo local.
Bandas como Chuzpe, Mordbuben AG, Pöbel, Dirt Shit, Die Böslinge y a-gen53 llevaron a los adolescentes a bailar pogo en el Amerlinghaus, en el Metropol o en la Arena. El punto de encuentro fijo de los punks era el mercadillo del sábado. El lema era do-it-yourself: cada cual fabricaba su propia ropa, escribía fanzines, imprimía chapas o hacía música, a veces sin ningún conocimiento previo.
La exposición recorre las huellas de esta cultura juvenil llena de energía y, con abundante material, transmite el espíritu de cambio de la época. El núcleo visual lo forman las fotografías de Mickey Kodak, uno de los primeros punks vieneses. Hasta comienzos de los años 80 documentó la escena con su cámara: un archivo fotográfico importante de la ciudad solo aparentemente “muerta”. A ello se suman entrevistas en vídeo con protagonistas de entonces, carteles, fanzines, mucha música y material fílmico histórico. El marco temporal va desde los primeros punks de 1977 hasta el desalojo del “GaGa” (Centro Cultural y de Comunicación Autónomo Gassergasse) en 1983, cuando el hardcore punk (con la banda Dead Nittels, entre otras) tomó el control.
La publicación, con fotos, carteles y otro material gráfico, así como 25 entrevistas en las que testigos de la escena punk vienesa de alrededor de 1980 tienen la palabra, ya ha sido editada por Spector Books.



