La exposición Un Sonido de la Tierra presenta a la artista kuwaití-puertorriqueña Alia Farid. A través del tiempo, sus obras exploran las muchas narrativas interconectadas que caracterizan el Golfo Árabe. Al conectar artefactos antiguos con la industria petrolera contemporánea, Farid investiga cómo los ecosistemas, las culturas materiales y las estructuras sociales son moldeados por fuerzas políticas y economías extractivas, y cómo las comunidades locales se adaptan y resisten bajo esta presión.
Mediante la escultura y el cine, Farid refleja las crisis ecológicas y sociales de su propio tiempo, basándose en materiales y formas protectoras de la antigüedad. Su práctica surge de los paisajes del Golfo, donde el patrimonio cultural cambia constantemente en línea con el rápido desarrollo de la región. En su enfoque artístico, Farid yuxtapone objetos artesanales históricos con objetos industriales modernos, desde la loza azul con 6.000 años de historia hasta la resina de poliéster, un subproducto de la industria petrolera del siglo XX. En este encuentro contrastante, sus obras abren un diálogo a través del tiempo y reflexionan sobre cómo la modernidad de la región todavía está estrechamente ligada al legado imperialista de fragmentación y explotación.
En la sala de exposición oscurecida, Farid presenta dos obras que conectan los paisajes del Golfo con narrativas políticas y espirituales. En el centro se encuentra Amulets (2025), una obra escultórica de dos partes inspirada en las tradiciones locales de símbolos protectores, aquí reinventada en materiales derivados del petróleo. La obra confronta el patrimonio espiritual de la región con las fuerzas extractivas que caracterizan su presente. En la pared trasera se exhibe Chibayish (2022/2023), una película de dos partes filmada en los humedales del sur de Irak. La marisma está bajo presión política y ambiental, ya que contiene algunos de los mayores yacimientos petrolíferos de Irak, pero todavía está llena de vida y de patrimonio cultural transmitido. Alternando entre imágenes documentales y oníricas, la película describe la vida cotidiana en la marisma hoy.
En conjunto, las obras mapean la interconexión del patrimonio cultural, la ecología y la industria petrolera, y nos invitan a reflexionar sobre cómo las historias de extracción y resiliencia continúan moldeando el presente.

Alia Farid Un Sonido de la Tierra
Termina en 8 días





